La salsa de tomate es imprescindible en cientos de platillos, pero cuando los tomates no han madurado correctamente esta puede quedar un poco ácida cambiando drásticamente el sabor de la comida. Si quieres evitarlo aquí te compartimos un truco de cocina infalible para olvidarte de la acidez del tomate y que tus platillos queden exquisitos.
A menudo se suele utilizar un chorrito de leche o una pizca de azúcar, pero hay un truco más efectivo que no altera el sabor de tus platillos, ni le suma calorías.
¿Cómo se le quita la acidez a la salsa de tomate?
El tomate es una fruta que cuando aún no ha madurado tiene un sabor ácido, por lo que lo primero que se debe hacer para evitar que la salsa de tomate quede acida es elegir tomates maduros para nuestras preparaciones; pero en caso de que nos encontremos con una salsa de tomate ácida, puedes recurrir a un ingrediente de cocina. Hablamos del bicarbonato de sodio.
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Cómo quitarle la acidez a la salsa de tomate con bicarbonato de sodio
El bicarbonato de sodio es un ingrediente que podemos encontrar casi en cualquier hogar, pues es excelente para realizar algunos platillos, algunos trucos de limpieza e incluso para el cuidado de la piel.
En el caso de la salsa de tomate, el bicarbonato de sodio altera el pH de la salsa, lo que hace que pierda la acidez sin cambiar su sabor.
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Para usar el bicarbonato en tu salsa de tomate solo deberás añadir una pequeña pizca y revolver muy bien para que el bicarbonato actué en toda la preparación. Así de fácil podrás conseguir una salsa jugosa para preparar pizzas, lasañas, o cualquier otro platillo que requiera de este básico de la cocina.