Vida Saludable
Cuáles son las mejores posturas de yoga para mejorar la digestión en pocos días
¿Quieres mejorar tu digestión? Realiza estos dos ejercicios de yoga y nota la mejoría en poco tiempo.El yoga es una práctica milenaria ampliamente reconocida por contribuir a la salud general, ya que gracias a sus posturas y ejercicios de respiración y meditación ayuda a reducir el estrés, favorecer la concentración y la coordinación. A estos beneficios se añade el mejorar la digestión.
De acuerdo con el portal Yoga Journal esto se debe a que las posturas de yoga tonifican el nervio vago, que se encarga de comunicar al intestino con el cerebro. Los investigadores sugieren que estimular las propiedades antiinflamatorias podría beneficiar a las personas con problemas digestivos, por lo que recomiendan realizar yoga, ya que los estiramientos y giros pueden aliviar diversas molestias como la hinchazón o el estreñimiento; mientras que la respiración diafragmática puede brindar un suave masaje a los órganos internos.
Posturas de yoga que mejoran la digestión
Xuan Luan, profesora de yoga, recomienda la práctica de dos posturas que son las mejores para mejorar la digestión, estas son el pranayama kapalabhati y la basalana. Para practicarlas la experta sugiere realizar estas posturas completamente en ayunas.
Pranayama Kapalabhati
Esta postura de yoga consiste en realizar una contracción de la zona baja del abdomen de forma constante y con cierto ritmo. Con este movimiento “se lleva a cabo un proceso de limpieza y purificación”, según Xuan Lan.
Para hacerla en casa deberás sentarte con la columna totalmente erguida, cierra los ojos y realiza 30 exhalaciones seguidas y posteriormente 50.
Deberás exhalar una y otra vez, realizando respiraciones muy profundas siempre con la nariz.
Balasana
Para realizar esta postura deberás colocarte apoyando tu cuerpo sobre las rodillas que se encuentren descansando en el suelo. Junta los pulgares de los pies y siéntate sobre tus talones con la espalda recta.
Exhala y baja la cabeza hacia el suelo, apoyando la frente en la esterilla y el pecho en las rodillas. Después lleva los brazos hacia atrás dejando las palmas hacia arriba, a la altura de los pies.
Mantén la postura todo el tiempo que necesites y sal de ella despacio para no marearte.
En caso de que la postura te resulte bastante difícil de llevar acabo puedes colocar los brazos extendidos hacia adelante y/o colocar una almohada entre tu pecho y la esterilla.
Así no solo conseguirás un alivio al estrés, sino que también harás que tu abdomen se relaje y mejore tu sistema digestivo.