A la hora de cocinar pastas, es infaltable la presencia de una deliciosa salsa de tomate para el toque final. Sin embargo, en ocasiones, es difícil conseguir un sabor dulce y suave si no es a través del azúcar u otro tipo de endulzante. Para solucionar este problema gastronómico sólo necesitamos realizar un truco que consiste en utilizar un ingrediente impensado, el bicarbonato de sodio.
La salsa de tomate puede prepararse de forma casera o conseguirla de forma envasada. Sea cual sea la forma de consumirla, es usual que genere una acidez estomacal poco agradable. Por suerte, existe un truco novedoso que ayuda a suavizar sus efectos para disfrutar su sabor sin problemas, todo gracias al bicarbonato de sodio.
¿Cómo se pone en práctica este truco de cocina?
Como tal, la salsa de tomate aporta un sabor exquisito a las pastas que es usual comer de vez en cuando. En ese sentido, luego de probarla, genera un malestar estomacal que puede controlarse con productos farmaceúticos o, bien, prevenirlo con un truco sencillo. La misma consiste en aplicar un poco de bicarbonato de sodio durante la cocción de la salsa para volverla mucho más suave.
Neutralizar la acidez de la salsa de tomate es posible a través de un truco que sólo los chefs más experimentados conocen. Si bien no se trata de aplicar productos tradicionales, como el azúcar, se habla de un método alternativo que requiere de un producto impensado pero conocido. Gracias a las propiedades alcalinas del bicarbonato de sodio, conseguiremos preparar la mejor salsa de todas.
Ingredientes:
Bicarbonato de sodio
Tomates
Fuente: Canva
Para poner en práctica este truco sencillo, lo que haremos será introducir media cucharada de bicarbonato de sodio en medio litro de salsa de tomate, mientras se cocina en la hornalla. La explicación de este efecto, se encuentra en la capacidad de la sustancia alcalina del bicarbonato que, al combinarse con la acidez del tomate, ayuda a equilibrar su sabor y reducir los niveles de acidez estomacal. Como resultado final, obtendremos la salsa perfecta para nuestras pastas.
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