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Cuántos gramos de queso debes comer al día para evitar la suba de la presión

Estos son los gramos que se recomienda consumir para evitar que se suba la presión.
martes, 6 de agosto de 2024 · 15:00

El queso es un ingrediente exquisitos que le brinda sabor a diferentes platillos, sin embargo, su consumo debe ser moderado para mantener una dieta equilibrada y saludable. Es por ello que a continuación te contamos cuántos gramos de queso debes comer al día para evitar la suba de la presión. 

Los diferentes tipos de queso tiene un perfil nutricional distinto, por ejemplo, los quesos curados y maduros, son deliciosos pero deben ser consumidos con moderación debido a su alto contenido en grasas y sal, lo cual genera que nos cueste dejar de comerlos. 

Los expertos en nutrición sugieren limitar la ingesta diaria tanto de quesos curados como maduros a aproximadamente 40-50 gramos. Si bien estos quesos son ricos y sabrosos, pueden contribuir al aumento del colesterol y la presión arterial si se consumen en exceso. Por lo cual, se debe supervisar su consumo para evitar inconvenientes en nuestra salud.

Por otra parte, los quesos frescos presentan una opción más ligera. Estos quesos tienen un menor contenido en grasa y sal, lo que permite un consumo diario ligeramente mayor. Se recomienda una porción de aproximadamente 75 gramos, aunque se puede llegar hasta los 100 gramos. 

Los quesos frescos aportan una buena cantidad de proteínas y calcio, lo que los convierte en una opción saludable dentro de una dieta balanceada. 

A continuación te contamos algunas razones para consumir el queso con precaución.

  •  Contenido de grasa saturada: especialmente en quesos duros y curados, la grasa saturada puede elevar los niveles de colesterol en la sangre, aumentando el riesgo de enfermedades cardíacas.
  •  Alto contenido de sodio: el proceso de fermentación del queso requiere sal, lo que puede contribuir a un consumo elevado de sodio, asociado con hipertensión y problemas cardiovasculares.
  •  Intolerancia a la lactosa: algunas personas no pueden digerir la lactosa, lo que puede provocar malestar digestivo.
  •  Alergias: algunas personas pueden ser alérgicas a las proteínas presentes en el queso.