Ejercicio físico
Ni nadar ni caminar; este es el ejercicio clave que debes hacer a partir de los 50
Este es el ejercicio que no debes dejar fuera de tu rutina para vivir más y mejor después de los 50 años.Después de los 50 años, el cuerpo comienza a sufrir una serie de cambios significativos, entre ellos pérdida de volumen en la musculatura y la densidad ósea, que aunados al sedentarismo pueden ser causa de múltiples enfermedades, entre ellas, las cardiovasculares. Si quieres vivir más y mejor, te compartimos el ejercicio clave que debes practicar, según un coach experto en entrenamiento personal para adultos mayores.
El ejercicio clave para envejecer fuertes y saludables
De acuerdo con Álvaro Puche, máster en Fisiología Integrativa y entrenador personal especializado en personas mayores, el entrenamiento de fuerza es el ejercicio clave para envejecer fuertes y saludables.
El experto comparte en su libro, Entrenamiento de fuerza para mayores de 50 conocimientos teóricos y prácticos sobre la relevancia que tiene realizar entrenamientos de fuerza y el impacto positivo que trae para la vejez.
En una entrevista con Hispanos Magazine compartió que este tipo de ejercicio físico es fundamental para mantener una buena salud después de los 50; ya que a diferencia de otras actividades físicas como caminar, nadar o correr, este tipo de entrenamiento conlleva un estímulo físico con base en las necesidades de cada persona. La clave para añadir entrenamientos de fuerza a tu rutina de ejercicios son la planificación y programación, para hacer de ellos una constante.
Beneficios de hacer ejercicios de fuerza después de los 50
Realizar ejercicios de fuerza después de los 50 trae consigo una gran lista de beneficios, entre los que Harper Health destaca:
- Mejor movilidad. Al realizar ejercicios de fuerza mejoras las funciones de tus músculos y articulaciones, lo que facilita la movilidad en el día a día.
- Mayor equilibrio y estabilidad. Con el desarrollo de la fuerza muscular también reduces el riesgo de caídas y lesiones.
- Aceleración en el metabolismo. Una consecuencia del ejercicio físico es la mejora del tránsito digestivo, lo que ayuda a controlar el peso y reduce el riesgo de padecer obesidad.
- Fortalece la salud ósea. Los ejercicios de fuerza no solo aumentan la masa muscular, también mejoran la densidad ósea, reduciendo problemas de osteoporosis y el riesgo de fracturas.
- Prevención y/o control de enfermedades crónicas. La práctica constante de ejercicio ayuda a prevenir y controlar enfermedades crónicas como la diabetes y afecciones cardiacas.