Deportaciones

Qué problema impensado enfrenta ICE y provocaría un freno en el proyecto de deportaciones masivas de Trump

Donald Trump propuso una política migratoria más estricta centrada en la expansión del ICE y un aumento considerable en las deportaciones en EE.UU.
domingo, 13 de julio de 2025 · 20:55

Bajo la administración del expresidente Donald Trump, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) enfrenta serias dificultades para cumplir con su ambiciosa meta de incrementar su fuerza laboral en 10.000 agentes. Aunque el Congreso aprobó un presupuesto de casi 30.000 millones de dólares, los problemas estructurales del ICE dificultan el cumplimiento de este objetivo, especialmente ante la intensificación de las deportaciones en EE.UU.. La agencia busca reforzar su capacidad operativa para ampliar las redadas migratorias y responder a la demanda de seguridad en Estados Unidos, pero las condiciones actuales del mercado laboral limitan su capacidad de acción.

Desde su primera presidencia, Donald Trump propuso una política migratoria más estricta centrada en la expansión del ICE y un aumento considerable en las deportaciones en EE.UU.. Sin embargo, ya en 2017, un informe del inspector general del Departamento de Seguridad Nacional advertía que el ICE necesitaría entrevistar a más de 500.000 personas para alcanzar la meta de nuevos agentes. Esta cifra refleja una barrera estructural persistente que impide a la agencia responder de forma efectiva a la política migratoria más agresiva que se pretende aplicar en Estados Unidos.

Un contratiempo para ICE y la política de deportaciones en EE.UU.

El problema se intensifica cuando se consideran los bajos niveles de remuneración en comparación con otras agencias de seguridad. Aunque el presupuesto del ICE fue incrementado de forma histórica, los salarios base para nuevos agentes oscilan entre 50.000 y 90.000 dólares anuales, muy por debajo de lo que ofrecen otras fuerzas del orden. El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), por ejemplo, paga más de 125.000 dólares luego de seis años de servicio. Esta diferencia limita la capacidad del ICE para competir en el mercado laboral y sumar efectivos suficientes para sostener el ritmo de deportaciones en EE.UU., especialmente en zonas críticas de Estados Unidos.

Además del factor económico, existe un creciente rechazo social hacia el trabajo del ICE, lo que también desalienta nuevas postulaciones. La percepción pública negativa hacia las deportaciones en EE.UU. y las redadas migratorias ha provocado una disminución del interés en ingresar a la agencia. Este fenómeno refleja una desconexión entre las metas políticas de la administración y la realidad operativa que enfrenta el ICE dentro de Estados Unidos. Incluso con más recursos financieros, sin un cambio profundo en la estrategia de reclutamiento, el problema de las vacantes seguirá siendo una barrera estructural.

En este escenario, las políticas migratorias planteadas por Trump enfrentan un límite práctico. El ICE, pese al respaldo presupuestario, no logra cubrir las necesidades operativas para sostener una expansión significativa en las deportaciones en EE.UU.. La falta de personal no solo compromete la ejecución de redadas a gran escala, sino que también debilita el control migratorio que se pretende establecer en Estados Unidos. La eficacia de estas medidas dependerá, en última instancia, de la capacidad del ICE para superar sus históricas limitaciones de reclutamiento.

Fuente: Canva