Psicología
3 herramientas para aceptarse a sí mismo; según el psicólogo Gabriel Rolón
Aprende a aceptarte sin juicios, Gabriel Rolón comparte 3 herramientas esenciales para reconocer tu verdadero ser.La autoaceptación parece un concepto complejo y una meta difícil de alcanzar. De acuerdo con los expertos, aceptarse a sí mismo tiene que ver con reconocerte tal y como eres, con lo que te gusta y lo que no, pero siempre con respeto y sin juicios.
Si quieres mejorar la relación contigo mismo, el reconocido psicólogo Gabriel Rolón comparte 3 herramientas que debes poner en práctica para conseguirlo.
3 claves para aceptarse a si mismo, según el reconocido psicólogo Gabriel Rolón
1. Acepta y abraza el cuerpo que tienes
De acuerdo con el psicoanalista argentino, autor de libros como El Duelo o La Felicidad, los seres humanos no solo nos constituimos por nuestro cuerpo, según explicó en el podcast Perros de la Calle, “el cuerpo del ser humano es un cuerpo atravesado por el lenguaje”, es decir, que las palabras que nos han dicho y dirán, pueden tener una reacción en cómo lo percibimos y lo que hacemos con él. Por lo que la recomendación del experto es aceptar el cuerpo que tenemos y transformarlo, pero no para encajar con el resto, sino como una elección propia.
2. Vive la vida, disfrutando de cada etapa
Rolón explica que no somos los mismos en cada etapa, por lo que es esencial hacerse cargo del tiempo que vivimos. La nostalgia y la melancolía a menudo nos hacen pensar que ya vivimos tiempos mejores, esto se debe a que la mente nos hace idealizar épocas que también tuvieron dificultades o retos. La invitación es darle una oportunidad al presente y disfrutar de lo que se tiene.
3. Toma consciencia de tu valor más allá de lo que se espera de ti
El psicólogo cierra con una invitación a encontrar nuestro valor, y explica que solemos buscarlo fuera de nosotros mismos, intentamos descubrir qué es lo que los demás consideran valioso en nosotros y ponemos toda nuestra energía ahí. Sin embargo, quizá lo que los demás esperan no es lo que nosotros sentimos que es nuestra verdadera esencia, por lo que se genera un choque entre lo que somos y lo que nos piden que seamos.
La solución al conflicto no es ser lo que los otros quieren, sino encontrar la fortaleza para sostener y amar lo que valoramos de nosotros mismos con o sin la aprobación ajena.