Receta sin azúcar
Ni harina ni azúcar: aprende a hacer galletas de limón en menos de 30 minutos
Si buscas una receta de galletas de limón fácil y rápida, entonces no te puedes perder esta manera de prepararlas sin harina ni azúcares agregados. Toma nota de los ingredientes que necesitas.Las galletas de limón son bocaditos dulces especiales que muchas personas disfrutan en el momento de la merienda o el desayuno, pero también pueden servir como tentempié durante el dÃa o postre. Cualquiera que sea el momento del dÃa para disfrutarlo, este alimento se puede elaborar con muchas recetas e ingredientes.
Apunta la receta de galletas de limón sin azúcar ni harina para disfrutar una textura crujiente por fuera y suave por dentro. Necesitas solo 8 ingredientes. Pero se pueden omitir 2 opcionales a gusto personal.
Receta de galletas de limón sin harina
La siguiente receta de galletas sin harina es fácil de ejecutar. Rinde unas 12 unidades y se pueden conservar en un recipiente hermético durante 2 o 3 dÃas. Lo mejor de todo es que se pueden preparar en menos de 30 minutos.
Ingredientes para hacer galletas de limón sin azúcar
- 1 huevo
- 1 taza de harina de almendras
- 1 cucharada de aceite de coco o mantequilla (consistencia derretida)
- 2 cucharadas de jugo de limón
- Ralladura de 1 limón
- Entre 2 o 3 cucharadas de eritritol o stevia
- 1/2 cucharadita de polvo de hornear (opcional)
- 1 pizca de sal (opcional para realzar sabores)
¿Cómo hacer galletas de limón sin harina ni azúcar?
- Precalentar el horno a 180°C y engrasar levemente una bandeja. También se puede forrar con papel manteca.
- Mezclar la harina de almendras con el endulzante, la ralladura de limón, el polvo de hornear y la pizca de sal. Agregar el huevo, el jugo de limón y el aceite de coco. Mezclar hasta formar una masa homogénea. En caso de que la masa quede muy blanda, se puede refrigerar 15 minutos.
- Formar bolitas pequeñas con las manos y aplastar ligeramente sobre la bandeja.
- Hornear durante unos 10 minutos o hasta que estén levemente doradas en los bordes. Dejar enfriar completamente sobre una rejilla para que se endurezcan y queden crujientes. ¡Y listo! A disfrutar.