Manualidades
DIY: no deseches la tapas de envases y haz este divertido molde para galletas
Es una forma ecológica y divertida de renovar tus utensilios de cocina y pasar tiempo de calidad en casaCuando la decoración del hogar y la creatividad se convierten en aliados, nada puede salir mal. Y justamente el nuevo truco que se ha popularizado en particular deja solucionado el problema del reciclaje de las tapas de frascos, un aspecto que dice presente en prácticamente todas las casas. Es que hay varias alternativas de DIY que ahora ayudan a reconvertirlos de una forma muy sencilla en un funcional elemento para la casa como moldes para galletas.
La decoración de la casa ha experimentado una transformación radical con los nuevos inventos que se generan. La creatividad sigue avanzando a pasos agigantados, y hoy en día podemos encontrar en el mercado soluciones cada vez más inteligentes y eficientes. Es el caso de esta tendencia DIY para no desechar la tapa de envases y hacer este divertido molde para galletas.
Molde para galletas DIY
Para empezar, solo necesitas unos pocos materiales que probablemente ya tienes en casa: tapas metálicas limpias, masa comestible o para modelar, un rodillo, un cuchillo o espátula, y, opcionalmente, film transparente o un poco de aceite para evitar que la masa se pegue. Antes de comenzar el proceso DIY, es fundamental que las tapas estén bien limpias y secas. Si tienen etiquetas o restos de comida difíciles de quitar, sumerge en agua caliente con un poco de bicarbonato y vinagre. Este paso garantiza que tus moldes estén listos para usar sin contaminar la masa.
El proceso DIY es muy simple y versátil. Si vas a trabajar con masa comestible, como la de galletitas o masa quebrada, estírala con el rodillo y usa la tapa para cortar círculos de la forma deseada. Si quieres que la tapa funcione como un recipiente, presiona la masa dentro de ella. Para cerámica casera, la masa de sal o la porcelana fría son excelentes opciones. Si la masa tiende a pegarse, frota el interior de la tapa con un poco de aceite o vaselina, o forra con film transparente para facilitar el desmolde.
Una vez que tengas la forma deseada, puedes continuar con la cocción o el secado. Si hiciste galletitas, simplemente lleva al horno para disfrutar de un delicioso postre. Si estás creando piezas de cerámica, puedes dejar que sequen dentro de la tapa para que mantengan la forma y luego desmoldarlas con cuidado. Una vez secas, puedes pintarlas, barnizarlas o decorarlas a tu gusto. Esta técnica no solo es divertida, sino que también fomenta el reciclaje y la creatividad en cada proyecto DIY.