ESTADOS UNIDOS
Prepárate para perder una hora de sueño: Así te afectará el horario de verano en EE. UU. 2026
Descubre como ajustar tu reloj para que el cambio de horario de verano en Estados Unidos no interfiera tus horas de sueño.El horario de verano en Estados Unidos implica adelantar los relojes, lo que provoca la pérdida de una hora de sueño. Conocer cómo ajustar correctamente el reloj te ayudará a minimizar sus efectos en la rutina y el descanso diario.
¿Cuándo cambia Estados Unidos su horario?
Este año, Estados Unidos adelantará los relojes al horario de verano el domingo 8 de marzo, a las 2:00 a.m., momento en el que pasarán directamente a las 3:00 a.m., lo que implica perder una hora de sueño. Este cambio busca aprovechar mejor la luz del día durante los meses más largos.
El horario de verano se mantendrá hasta el domingo 1 de noviembre, cuando lo relojes se atrasarán de las 2.00 a. m. a la 1:00 a.m. para volver al horario estándar. Este ajuste afecta la rutina diaria, el sueño y la planificación de actividades en todo el país.
¿Cómo ajustar el reloj para que el cambio de horario de EE. UU. no afecté el sueño?
Para que el cambio de horario de verano en Estados Unidos no afecte tu sueño, es recomendable ajustar gradualmente tu horario de descanso unos días antes del cambio. Acostarte y levantarte 15 a 30 minutos más temprano cada día puede ayudar a que tu cuerpo se adapte al cambio de forma progresiva.
También es útil evitar el consumo de cafeína y pantallas brillantes antes de dormir, mantener la habitación oscura y fresca, y exponerse a la luz natural durante la mañana. Estos hábitos favorecen que tu ritmo cardíaco se ajuste al adelanto de relojes y minimizar la sensación de cansancio durante los primeros días.
¿Cuántas horas de sueño son las recomendables?
Los adultos suelen necesitar entre 7 y 9 horas de sueño cada noche para mantener un buen funcionamiento físico y mental. Dormir menos de lo recomendado de forma habitual afecta la concentración, el estado de ánimo y el sistema inmunológico.
En el caso de adolescentes y niños, las necesidades de sueño son mayores: los adolescentes requieren entre 8 y 10 horas, mientras que los niños pueden necesitar hasta 11 horas. Mantener un horario regular y un ambiente propicio para dormir ayuda a que estas horas sean reparadoras.