Estudios científicos
La taurina, ingrediente de las bebidas energéticas, ¿podría “retrasar el proceso de envejecimiento” en humanos?
La taurina, una aminoácido y sustancia presente en las bebidas energéticas podría retrasar el envejecimiento y traer beneficios, aún no comprobados, para la salud de los humanos.Científicos descubrieron que la 'taurina', una sustancia presente en muchas bebidas energéticas, ralentiza el proceso de envejecimiento y promueve una vida sana para algunos animales. No está claro si los seres humanos podrían tener el mismo beneficio, por lo que los investigadores ahora realizarán un ensayo para comprobarlo.
La taurina en realidad se produce en el cuerpo y se utiliza como suplemento en dosis mucho más bajas. El consumo de esta en ratones y monos mejoró su saludo e incluso prolongó su esperanza de vida.
"La abundancia de taurina disminuye con la edad y la inversión de este descenso hace que los animales tengan vidas más largas y sanas", afirmó el Dr. Vijay Yadav, quien dirigió la investigación en la Universidad de Columbia (Nueva York). "A fin de cuentas, estos hallazgos deberían ser relevantes para los humanos".
El profesor Henning Wackerhage, fisiólogo molecular del ejercicio del equipo de la Universidad Técnica de Múnich, dijo en un ensayo que compararía cómo reaccionarán los humanos al tomar un suplemento diario de taurina y un placebo. "Probablemente será muy difícil comprobar si viven más, pero al menos podremos comprobar si viven más sanos durante más tiempo, y ése es por supuesto el objetivo de la medicina".
En 2012, el equipo de investigación de Yadav se centró en los efectos de la taurina como posible impulsor del proceso de envejecimiento, pero un análisis de compuestos sanguíneos descubrió que los niéveles de este aminoácido disminuían drásticamente con la edad en ratones, monos y humanos. A los 60 años, los niveles de taurina en una persona normal se reducían a un tercio de los observados en niños de cinco años.
El descubrimiento llevó al equipo a comprobar si los efectos de la taurina suplementada en ratones de mediana edad: "Comprobáramos lo que comprobáramos, los ratones suplementados con taurina estaban más sanos y parecían más jóvenes que los ratones de control", dijo Yadav y señaló que tenían huesos más densos, músculos más fuertes, mejor memoria y sistemas inmunitarios de aspecto más joven. "La taurina hizo que los animales vivieran más sanos y durante más tiempo al afectar a todas las principales características del envejecimiento".
Además de mejorar su salud, los ratones que tomaban taurina vivían más en una media de un 10% para los machos y un 12% en las hembras, lo que equivale a tres o cuatro meses más y el equivalente a siete u ocho años humanos. Una dosis comparable para los humanos sería de tres a seis gramos al día.
Después, el grupo de científicos decidió hacer este análisis, pero en una especie más parecida a los humanos. Durante seis meses, el suministro de un comprimido diario de taurina comenzó a mejorar la salud de los monos, a la prevención del aumento de peso, la reducción de la glucosa en sangre, mejorar la densidad ósea y el sistema inmune.
Otras pruebas que sugerían la suplementación con taurina en humanos demostraron un posible beneficio. Según datos médicos publicados en la revista Science, de 12 mil europeos de 60 años, aquellos con niveles más altos de taurina tenían menos obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión o niveles más bajos de inflamación.
Aunque aún no se tiene un estudio concreto sobre los beneficios del consumo de taurina en humanos, pero sí evidencia de que podría traer beneficios, los científicos no recomiendan aumentar su consumo a través de pastillas, bebidas energéticas o cambios de dieta.
En primer lugar, porque la taurina se produce de forma natural en el organismo y de implementarse en una dieta se tendría que comer más carne y mariscos, cuando una dieta saludable sería a base de vegetales. En segundo, porque las bebidas energéticas también lo contienen, pero al igual que otras sustancias cuyo consumo elevado puede ser perjudicial para la salud.
"Lo que realmente necesitamos ahora es un estudio de intervención en humanos", afirma Wackerhage: "Estamos preparados".