Jardinería
Haz un abono casero con estos 4 ingredientes de cocina y tu jardín estallará de flores
Para no gastar dinero en productos, esta preparación será la ideal para tus plantas.Ya comenzó la primera y lo más probable es que quieras tener el jardín bello, reluciente y con flores que crezcan para embellecer tu hogar. Claro que para lograr esto, hay que tener en cuenta algunos cuidados y es que no podemos dejar que se cuide solo y por eso, los expertos en jardinería, aconsejan regarlo a menudo, ver cuáles son las plantas que necesitan de más luz solar y si se requiere de abono. Para que no gastes demasiado dinero en estos productos, puedes preparar en casa un abono casero con cuatro ingredientes de cocina.
Como bien sabemos, el abono es aquella sustancia orgánica o inorgánica que contiene nutrientes en formas asimilables por las plantas y que ayudará a mantener el contenido de estos elementos en las plantas para que crezcan fuertes, con vida y evitar la invasión de plagas. Sin embargo, muchos de estos productos suelen ser perjudiciales porque tienen muchos químicos.
Para que no gastes demasiado dinero en abonos o fertilizantes, los expertos en jardinería tienen un método más económico y se trata de la elaboración de un abono casero con ingredientes de fácil acceso y que no te llevará demasiado tiempo. Además, contienen proteínas, nutrientes y minerales que ayudarán a enriquecer las plantas del jardín, promoviendo un mejor desarrollo de las mismas.
Los ingredientes de cocina que necesitas para este abono casero son: cáscaras de huevo, cáscaras de plátanos, cáscaras de papa y borra de café. La cáscara de papa es rica en potasio que es ideal para la floración de las plantas; las de plátano son una fuente de minerales como fósforo y magnesio, siendo claves para el crecimiento de tus flores en primavera.
Para elaborar este abono casero con estos cuatro ingredientes de cocina, debes reunirlos, dejar que se sequen por diez días al Sol. Una vez que estén bien deshidratados, deben mezclarse en la licuadora y procesarlos hasta que queden hechos polvo. Puede añadirse sobre la superficie de la tierra o en el interior de las plantas.